Autosabotaje

Autosabotaje

¿Cuántas veces has tratado de hacer algo o de lograr un objetivo, sin tener éxito? Si hicieras un análisis detallado y honesto de dichos “fracasos”, probablemente te darías cuenta de que, muchas veces, no lo lograste por algo hiciste o dejaste de hacer. Esto es lo que llamamos AUTOSABOTAJE.

Existen muchas maneras de autosabotearnos y desafortunadamente, pocas veces nos damos cuenta de que lo estamos haciendo.

Tienes que hacer un trabajo importante que te va a permitir un ascenso y de repente empiezas a estar “muy ocupado”, haciendo cosas en tu casa, arreglando el carro, hablando por teléfono y no tienes tiempo para hacer el trabajo o por lo menos para hacerlo bien.

Estás esperando una llamada muy importante de una persona que puede mejorar tu vida y se te olvida encender el celular.

Te preocupa tanto quedar bien con otras personas o evitar ser criticado por los demás, que nunca haces lo que a ti te gustaría hacer.

Estás en un tratamiento médico y constantemente se te olvida tomar tus medicinas.

Estás a dieta, pero la rompes constantemente diciéndote: “Ahora si la empiezo bien, el próximo lunes”.

Te inscribes en un curso y “se te hace tarde” o no puedes ir a muchas de las clases.

Quizás pienses que un olvido o llegar tarde, puede ser normal en esta época de tráfico y estrés y que no necesariamente significa, que te estás autosaboteando. Esto puede ser cierto, si sólo sucede muy de vez en cuando y si casi siempre logras tus metas.

El autosabotaje es la manifestación externa de nuestros sentimientos internos de vergüenza, enojo y falta de valor. Es esencial que identifiques cómo tu saboteador interno está operando en tu vida. Elige un área de tu vida e identifica cómo te estás saboteando a ti mismo. Quizás es en el área económica, salud, o relaciones.

¿Por qué nos autosaboteamos?

Es un hábito ya muy arraigado, que tiene sus raíces en nuestra infancia.

Está basado en la forma que usábamos para “defendernos” ante las excesivas demandas de nuestros padres, que esperaban de nosotros: perfección, que nos mantuviéramos siempre cerca y/o dependientes de ellos.

No estamos conscientes de nuestros verdaderos deseos y necesidades.

Una baja autoestima, en donde: “soy incapaz de hacer, lograr o tener éxito”. Simplemente refuerza y refleja nuestra forma de pensar, asumimos que no nos merecemos tener éxito, por lo tanto, no nos esforzamos lo necesario, para lograrlo.

Las metas que tenemos no son nuestras, por lo tanto no estamos suficientemente motivados como para hacer el esfuerzo.

Para evitar el autosabotaje

Analiza: reconoce y descubre tus pensamientos, hábitos, actitudes, emociones y sobre todo tus miedos, para entender cómo pueden estar influyendo en tus comportamientos. Para ello es importante que “dialogues internamente contigo”. En muchas ocasiones la poca interacción o conexión contigo mismo puede hacer, que te imagines que los problemas son más complicados de lo que en realidad son.

Acéptalo: si observas que tu comportamiento es el causante de condicionar el logro de tus objetivos, acéptalo.

Descubre las causas: revisa cómo está tu autoestima por si influenciase como causa, y si fuese así, mejórala.

Descubre el beneficio aparente: puede ser querer evitar una situación que te da miedo afrontar. En este caso el beneficio es sólo aparente (esquivas la situación para no vivir la emoción del miedo), pero en realidad no estás confrontando ése miedo para poder superarlo (esta sería la necesidad previa a satisfacer), pudiendo pagar un precio alto.

Revisa tus necesidades: averigua qué es lo que verdaderamente deseas, cuáles son tus sueños, cuáles son tus necesidades reales. Suele haber un beneficio oculto tras una acción, un “para qué haces lo que haces“: ¡Encuéntralo!

Adiós exageraciones: no te castigues o te sientas culpable, porque sólo te va a servir para bajar aún más tu estado de ánimo.

Identifícalo: descubre cuáles son las frases que piensas y que producen el autosabotaje. Descubre cuales son las verdaderas razones por las que no alcanzas tus objetivos.

Mejora tu pensamiento: cambia tus pensamientos negativos por pensamientos positivos, para empezar a ayudarte.

Cambia tu estado emocional actual: tus acciones deben ser coherentes a tus necesidades, teniendo en cuenta tus pensamientos, sentimientos, emociones.

Márcate metas reales:  y trabaja en ellas para obtenerlas. Prémiate cada vez que lo logras.

Si te encuentras repetidas veces detenido en el mismo punto, debes preguntarte ¿qué debo aprender de esta situación?

Si no te paralizas cuando aparecen obstáculos y los tomas como oportunidades, podrás no sólo seguir persiguiendo tus metas sino fortalecerás tu desarrollo personal.

@LluevenIdeas

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