Protestas y saqueos en México

México

México, un país petrolero, vive su cuarto día de protestas por el aumento hasta del 20% en el precio de las gasolinas, a pesar de ello, el gobierno que encabeza Enrique Peña Nieto no dará marcha atrás a la medida, porque entonces “los efectos y las consecuencias serían peores”, dijo el presidente.

La Secretaría de Hacienda informó que los cambios responden al aumento en los precios internacionales de los combustibles, pues México tiene que importar gasolinas porque existe una crisis en sus refinerías, algunas de estas se mantienen cerradas desde hace décadas.

En algunos lugares el aumento fue del 14% y en otros hasta del 20.1% porque el gobierno federal dividió el país en 90 regiones (siete en frontera y 83 al interior), correspondientes a las zonas que abastece la empresa Petróleos Mexicanos (Pemex), cuyos recursos sirven para mantener a flote gran parte de la economía mexicana.

Desde el primero de enero, cuando entró en vigor la subida de los precios de los combustibles, cientos de mexicanos tomaron las calles de algunas ciudades, otros cerraron el paso de las carreteras. Inclusive hubo tomas simbólicas de edificios y gasolineras, además de actos de vandalismo como el robo de combustible y el saqueo de tiendas.

El gobierno del Estado de México informó que arrestó a 46 personas y destacó que se trataba de manifestantes, pero organizaciones civiles de esa zona como el Centro de Derechos Humanos Zeferino Ladrillero informaron que la rapiña se trató de “una provocadora estrategia gubernamental para intimidar las protestas y la inconformidad popular por el ‘gasolinazo’ y así justificar un uso de la fuerza”.

Durante los primeros cuatro días de 2017, decenas de carreteras de más de 30 estados de México han sido bloqueadas en forma de protesta, según informó la Policía Federal.

Los manifestantes han exigido a Enrique Peña Nieto dar marcha atrás al aumento de las gasolinas, pero en un mensaje transmitido este miércoles, el presidente dijo que la subida seguirá.

“Comprendo la molestia y el enojo que hay; comparto el enojo. Pero déjenme decirle que es una medida que nadie hubiera querido que se tomara. No es una decisión fácil. No es el deseo del Presidente de la República dañar a nadie”, explicó Peña Nieto, agregando que la subida de precios en la gasolina no es producto de la reforma energética, sino al encarecimiento del combustible a escala internacional.

 

Con información | Univisión Noticias