Julio Borges asumió presidencia del Poder Legislativo Nacional

Asamblea Nacional

El diputado Julio Borges (Unidad/Miranda) quedó electo presidente del Poder Legislativo Nacional. Lo acompañarán en su gestión los diputados Freddy Guevara (Unidad/Miranda) y Dennis Fernández (Unidad/Cojedes) en la primera y segunda vicepresidencia, respectivamente.

Tal como lo establece el artículo 194 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV) y los apartados  2,  7, 9 y 10 del Reglamento Interior y de Debates de la Asamblea Nacional, este jueves 5 de enero quedó instalado el período anual de sesiones ordinarias del Poder Legislativo para el año 2017 y se eligió y juramentó a la nueva directiva.

De acuerdo al artículo 3 del reglamento, se constituyó una Comisión bajo la conducción del diputado de mayor edad a los solos efectos de que dirija el debate para la elección de la Junta Directiva. El diputado Henry Ramos Allup (Unidad/DC) dio inicio a la sesión de instalación saludando a los familiares de su colega Julio Borges (Unidad/Miranda), al gobernador del estado Miranda, Henrique Capriles Radonski, a Lilian Tintori (esposa de Leopoldo López), al gobernador de Lara, Henry Falcón, a la alcaldesa de San Cristóbal, Patricia de Ceballos, a Mitzy Capriles de Ledezma y demás invitados especiales.

La postulación de la nueva directiva fue presentada por el jefe de la bancada de la Unidad, diputado Stalin González (Unidad/DC), quien agradeció a la junta saliente la labor que llevó a cabo en el año que recién terminó. “La MUD llegó a un acuerdo de gobernabilidad parlamentaria, y por eso hoy proponemos a la directiva de la AN con Julio Borges a la cabeza. En la primera vicepresidencia a Freddy Guevara y en la segunda vicepresidencia a Dennis Fernández.

El diputado Carlos Prosperi (Unidad-Guárico) estuvo a cargo de la postulación del secretario y subsecretario de la AN. Antes, hizo un balance de la gestión que culminó reiterando que fueron 60 leyes las que se aprobaron en 2016. Propuso a José Ignacio Guédez como secretario y a José Luis Cartaya para que repita como subsecretario.

A dos minutos para el medio día, Julio Borges y el resto de la directiva quedaron juramentados para llevar las riendas del Parlamento Nacional. De inmediato, ofreció su discurso en el que agradeció “la entrega al servicio del diputado Henry Ramos Allup (Unidad/DC), quien supo conducir esta cámara con respeto y valentía, en medio de feroces ataques del resto de los poderes públicos secuestrados.

Para él, nuestro reconocimiento, así como para cada uno de los diputados y a los trabajadores de esta institución quienes durante este año han llevado adelante sus labores con mística, dedicación y entrega”.

Continuó en su discurso esbozando la situación del país, señalando que la Asamblea Nacional se instaló este 2017 “en medio de las más grandes dificultades que hemos vivido como República desde hace más de dos siglos. Vivimos un momento injusto y vergonzoso: Venezuela, el país más rico del planeta, en petróleo, gas, oro y recursos humanos, tiene a su pueblo buscando restos de comida en la basura”.

Borges dedicó su alocución a las familias venezolanas, que -a su juicio- fueron condenadas a una de las navidades más tristes que Venezuela recuerde, haciendo colas para salvar el poco dinero que les quedó “después de que el gobierno nos robara, con la inflación, y con el cambio de unos billetes que no llegaron. Este es un mensaje para la familia venezolana lastimada y maltratada. Pobre y empobrecida”.

Destacó los sucesos registrados en el estado Bolívar durante el mes pasado. “Las imágenes duelen en el corazón y dibujan un espantoso escenario: hoy Venezuela es el reino del caos, la corrupción y la oscuridad. Es la miseria como norma. Pero allí presente: el protagonismo heroico de un pueblo que batalla como nunca por su dignidad. Ese pueblo que ve morir familiares por falta de medicinas, el mismo pueblo que se despide de sus seres queridos, o en el cementerio por la violencia o en el aeropuerto porque se van del país”.

Invitó a “una Venezuela en la que seamos más”, lo que significa un país humanizado, donde se respete la dignidad de cada venezolano, donde haya millones de oportunidades para los jóvenes y pensiones dignas para los abuelos. Sin exiliados ni presos políticos, como nuestros compañeros de lucha: Leopoldo, Antonio, los policías como Erasmo Bolívar, los militares, líderes y estudiantes que hoy siguen en los calabozos por pensar distinto.

Con información | www.asambleanacional.gob.ve