Ética organizacional

ética organizacional

La cultura de una organización describe la psicología, las actitudes, experiencias, creencias y valores (personales y culturales) de cada una. Esto incluye; las formas en que la organización lleva a cabo sus actividades, trata a sus empleados, clientes y la comunidad en general. El grado en que se permite la autonomía y la libertad en la toma de decisiones, el desarrollo de nuevas ideas, y la expresión personal. Cómo se ejercita el poder y como fluye la información a través de su jerarquía y la fuerza del compromiso de los empleados hacia los objetivos colectivos.

Los factores claves para asegurar una cultura de ética organizacional exitosa: ejemplo de los líderes y apoyo a las conductas éticas de sus ejecutivos y comunicación consistente de los líderes. El desarrollo de una cultura ética en las organizaciones del mundo es indefectiblemente asociado con un liderazgo responsable. Aunque la mayoría de los líderes están conscientes de ello, no se observa en el mundo una reducción consistente de las prácticas poco éticas. ¿Cuál era el mensaje para los jóvenes profesionales llamados a reemplazar a los líderes poco éticos de hoy? ¿Cómo interpretarán los líderes jóvenes este mensaje?

El fortalecimiento de la cultura organizacional es fundamental para la creación y el mantenimiento de un ambiente de trabajo ético. Las prácticas más exitosas de la “empresa ideal”  para asegurar el desarrollo de conductas éticas son:

Código de conducta: conjunto de guías personales para situaciones difíciles atadas a los valores y principios organizacionales. Se refieren a la forma de tratar al personal, conflictos de interés, regalos, acoso laboral, delitos de opinión, fraudes, abusos de poder.

Comité de ética: integrado por diversos grupos que representan los diferentes niveles organizacionales y los equipos que participan en los programas de responsabilidad social empresarial.

Auditorías de ética: procedimientos permanentes y aleatorios de revisión y control de cumplimiento del código de conducta y el programa de certificación, reconocidos, aceptados y esperados en cualquier momento por todo el personal.

Tales prácticas representan una gran oportunidad de profundizar el dominio, la comprensión y la alerta permanente en todas las empresas del mundo sobre la relevancia de los valores, principio y conductas éticas.

Fuente: Propuestas para mejorar la ética de la empresas | Alfredo Ángel